y nunca nadie sabe nunca nada, para colmo

18 septiembre 2006

Hasta acá, bien gracias...

Probablemente, más de un waterpolista se aventuró a soñar con un valioso apoyo de parte de las autoridades oficiales luego de la organización del Campeonato Mundial 2005 en Mar del Plata.

No obstante, la realidad nos devuelve a tierra y nos muestra una cara totalmente diferente. Lejos del patrocinio que obtienen otras disciplinas deportivas tradicionales y populares (caso del fútbol o el basquet), el waterpolo de Córdoba es dueño de un presente sostenido meramente por el esfuerzo y la constancia de una veintena de infatigables jugadores.

Tanto es así que, desde los albores de la flamante Liga Nacional de Waterpolo iniciada en el 2006, el equipo de los Wattas (único representativo cordobés) ha debido jugar todos sus partidos de visitante siendo que, en toda la provincia, no existe una pileta con las medidas reglamentarias para practicar el deporte. Más aun, entre todos se encargan del alquiler de la pileta, el costo de los viajes al resto de las provincias y la compra de materiales para entrenarse.

Desde este pequeño rincón de la blogósfera, pongo mi granito de arena mediante la difusión de la realidad que le toca vivir al waterpolo. A quien corresponda ayudar de otra manera, le ruego que se acuerde ahora y no en el momento de las fotos triunfales. Fuerza Wattas!